Description
ver en grande * * Tiene cuerpo en forma de pera con una parte posterior ancha y otra anterior más estrecha separada por una pequeña constricción, pero si contemplamos a este organismo cuando se desplaza ▷ , enseguida nos recordará a una araña, y sin embargo, vuelve a ser el ciliado Mesodinium, que como un camaleón de la forma se ha transformado de estrella y erizo en araña, siendo en realidad un protozoo al que se le confunde con un alga… , vamos, todo un fascinante lío. Es posible que Mesodinium no tenga problemas de personalidad con todas estas identidades, pues, aunque tan diferentes, están muy bien integradas. Además de camaleón de la forma Mesodinium es también camaleón del desplazamiento y para cada uno de ellos utiliza un mecanismo propulsor diferente. Lo hemos visto navegando a la deriva con su apariencia de estrella en el cielo del agua; ha remado como un autómata utilizando los rayos (cirros) que también le sirven de protección; se ha dado a la fuga en dos ocasiones catapultado en una fracción de instante por sus largas extremidades y hoy, en una cuarta exhibición de habilidades, lo vemos corretear por el agua del mismo modo que una araña lo haría sobre el suelo. Los cirros de Mesodinium se disponen de una forma muy compleja que vamos a tratar de describir, porque esta disposición explica los camaleónicos cambios de este ciliado: en su misma cintura, Mesodinium lleva insertos los cirros en dos fajas diferentes, una con cirros más largos y la otra con cirros más cortos, ésta última ocupa la porción de la hendidura de la cintura. La faja de cirros largos se sitúa ligeramente hacia adelante y está formada por tres anillos, el primero dirige los cirros hacia adelante, pero de forma oblicua, formando una especie de cono; el segundo anillo central dirige los cirros como radios, de forma perpendicular, y es el responsable del aspecto estrellado de Mesodinium y por último, el tercer anillo, dirigido hacia atrás, también de forma oblicua, vuelve a dibujar la estructura de un cono que se dispone hacia la parte posterior del cuerpo; cada uno de estos tres anillos puede portar entre 9 y 15 radios que se bifurcan en la parte distal cuando Mesodinium camina como lo hace hoy. La boca de Mesodinium se abre en la porción anterior y aunque no presenta cilios, sí que puede portar unas estructuras que se despliegan hacía adelante como si fuesen los palpos de una araña, son extrusomas que nuestro Mesodinium en esta ocasión no ha querido desplegar. Se han identificado dos especies de este género: Mesodinium rubrum y Mesodinium pulex , pero la sistemática de Mesodinium no está ni mucho menos aclarada. Sabemos, eso sí, gracias a las muestras de luijes que llega hasta el centro de la Península pasando por Zamora, aunque es más que probable que salpique las aguas dulces del interior en muchos otros lugares que esconderán pequeños tesoros como éste La imagen de hoy, como ayer, procede de una muestra del Pantano de Mohedas de la Jara, en las estribaciones de la Sierra de Altamira (Toledo). Gracias a Mª Ángeles, Inés, Pablo y Jesús podemos mostrar esta historia en tres capítulos. La toma se ha realizado a 400 aumentos empleando la técnica de contraste de interferencia. Con nuestra gratitud para Pilar Gil por la publicación en Qúo, a Antonio Martínez Ron ...y también Paul/ Puedes tener otra infomación en la exposición LA VIDA OCULTA DEL AGUA Y en este catálogo También en la galería de Fotolog Y nuestro granito de arena por la Paz

